Otra grieta en el muro

Freedom to fail is the only useful definition of artistic freedom.

04 febrero 2007

Refused - The shape of punk to come (1998)



Tengo que reconocer que hacer este comentario es una simple excusa para escuchar de nuevo este disco, y no al contrario. Una auténtica delicia, imprescindible, para los amantes del hardcore pero también del rock en general. Porque este disco es mucho más que hardcore...

Estos suecos, (Dios, los bendiga) comenzaron en otro sello mítico sello tu-pa tu-tu-pa de los 90, Burning Heart (de donde salieron grupos míticos del melódico noventero como Millencolin y No Fun at All). Pues desde allí reinventaron el hardcore tal como lo conocíamos y lo fundieron con diversos estilos como el jazz o el techno (hasta ahí ya tiene mérito) pero lo más increíble fue la manera de hacerlo. No se que coño se tomaron estos cuatro y el productor a la hora de hacer este disco, pero seguramente cuando lo terminaron se les tuvo que quedar cara de “Jooooder como suena esstoo” (pero en sueco, claro).

El grupo, es bastante crítico con el mundo en que vivimos, las letras suelen atacar ferozmente el modo de vida capitalista (la cosa va de rojos, ahora que me doy cuenta que la última reseña que hice fue de sus compatriotas Randy) y casi todo en ellos, desde las letras hasta su estética (todos visten en plan mod) me recuerda a la generación beat. Fijáos si no en la portada, todo muy artie.

En The shape of punk to come, su último álbum, (snif), todos los temas son temazos con mayúsculas, te guste el hardcore más o menos, te rendirás ante la grandeza de las composiciones. Las guitarras suenan super potentes, la batería es exacta, nada recargada, con lo que el sonido es mucho más clásico, (nada de super-redobles de diez segundos) y la voz es simplemente sobresaliente.

Esta vez no voy a reseñar los temas uno a uno, porque es un disco que merece ser escuchado entero, como unidad. Tan sólo destacar que el tema Summerholidays vs Punkroutine me parece un adelanto de lo que escucharíamos en la banda que formaron estos genios tras la separación de Refused: The Internacional Noise Conspiracy (de los que ya comentaré algo más adelante, porque tambien tienen un mandao…). Riff antológico.

En resumen una obra cumbre del hardcore de los 90 (y uno de mis discos favoritos de la decada, aunque Alexander Miles no lo conocía xD). Para terminar, sólo comentar que el disco fue reeditado en 2004 junto a un DVD que aunque no he tenido la ocasión de ver, debe ser algo incendiario.

Cephalic Carnage: Exploiting Dysfunction (2000)




Chiflados... retorcidos... psicóticos... esquizoides... Con estas palabras (y otras, siempre que tengan que ver con cuadros de patologías mentales severas) podríamos describir la filosofía musical de esta caterva de tarados que se hacen llamar a sí mismos "Cephalic Carnage". Ya desde su primer "Conforming to abnormality" nos indicaban qué era lo que les alegraba el día, brutal death, noise y sarcasmo a raudales. Exployting Dysfunction sólo es la culminación de años de trabajo en la sombra y el underground más under y más ground.

El disco abre con "Hybrid", que mezcla momentos pesados de trash con el clásico garrulusmo anárquico del brutal americano y prosigue "Driven to Insanity", tema corto donde se emplean con toda la velocidad y cafrismo que son capaces. "Rehab" y "Observer to the obliteration of Planet Earth" son otras dos obras estructuralmente muy complejas, donde pueden meterse samplers, momentos de jazz y bosanova y violencia... mucha violencia. Ya con esto debería quedar claro de lo que van, pero uno no es capaz de imaginarse la cantidad de florituras técnicas, riffs, subidas y bajadas y otros detalles que se le avecinan. Es raro encontrar en uno de los temas un recurso repetido, y eso que el cd tiene hasta 66 cortes. Estos recursos llegan incluso a la propia estructura del cd. El corte 5 se titula "On Six", que se encuentra en el sexto corte, mientras que en el cinco hay una breve introducción de batería haciendo blast beat (lo que este tío hace en la caja con una sola mano).

Esa es la tónica que toma el disco de ahí en adelante... la de lo impredecible. Así, "9' de Smoke" es un corte instrumental, "Warm Hand on a Cold Night" es casi una introducción (por su brevedad) a "Invertus Indica (The Marijuana Convictions)"... "Exploiting Dysfunction" cierra el disco (teóricamente, son 66 cortes y este es el 15) donde destaca la final sucesión de filigranas de John Merryman a la batería.

Nos encontramos ante una de las obras más importantes del naturalmente desconocido por razones obvias brutal death americano. Por originalidad, complejidad, técnica, diversión y cafrismo... y porque puedes notar que los tíos se lo están pasando bien haciéndolo, es un disco que requiere de una escucha atenta. Cuesta encontrar discos donde cinco tíos no te vendan canciones prefabricadas, sean buenos músicos (Lenzing a la voz es uno de los mejores vocalistas de su subgénero, como también lo es John Merryman) disfruten con lo que hacen y te den un disco donde cada momento es una nueva experiencia.

A veces me pregunto qué pasaría si a esta gente le diera por emplear su talento en hacer música más comercial. Siempre me digo lo mismo: perderían su encanto. No deja de ser un triste consuelo. Su mayor defecto es ese, que o estás acostumbrado a escuchar gruñidos como voces (dudo que pueda ser capaz de distinguir más de 30 palabras de un disco de casi una hora de duración, y las letras son un tochaco tremendo) y riffs enrevesados, o no lo disfrutas ni aunque te prometan una semana con 20 actrices porno a tu elección. No nos engañemos: la culpa la tienen ellos por capullos y por "true".

03 febrero 2007

El sueño de Morfeo: El sueño de Morfeo (2005)




Cuando llegó a mis manazas este disco homónimo de El Sueño de Morfeo, una especie de The Corrs con más guitarras y menos gracia que los irlandeses (y con una vocalista que está menos buena que Andrea Corr, lo primero que dije fue: "No puede gustarme. ¿Pop, rock y gaitas? ¡Venga, hombre...!". Procuré tragarme todos mis prejuícios, pulsé el Play y empezó a sonar.

El disco comienza con “Somos aire”, tema donde las guitarras toman el peso y las gaitas empiezan a pulular como mariposas, con floreados, virguerías y petulancias varias… Suena mejor “Ojos de cielo”, donde las guitarras eléctricas no tienen tanto protagonismo y donde los arreglos de cuerda y flauta quedan maquillan mejor el tema. “Okupa de tu corazón” es una canción más acelerada, tiene una irrupción de guitarra eléctrica pegadiza en un tema cuya entrada es lamentable y el resultado final queda bastante comercial.“Rendida a tus pies”, por el contrario, es simplemente horrenda. Desde el principio hasta el final, pasando por los arreglos, la letra...

He vuelto aquí buscándote
Donde te deje la última vez
Me prometí no volverte a ver
Pero esta noche he vuelto a caer
Rendida a tus pies
Sabes bien lo que quiero, oh oh
Sabes bien lo que he venido a buscar
Sabes perfectamente que ya no puedo escapar, ahh

Y después suena “Okupa de tu corazón”… ah, no, perdón… suena “Hoy me iré”. Disculpen, no había notado la diferencia entre un tema y otro. Ambas son iguales en idea y estructura (con la misma entrada de guitarra).

Aburrida resulta “Esta soy yo”, especialmente por la letra: una niña gilipollas que se niega a aceptar lo patética que es a los ajenos. Como no puede ser de otro modo, un servidor acaba de los nervios…

Dicen que soy una foto en blanco y negro
Que tengo que dormir más
Que me puede mi mal genio
Dicen que soy
Una chica normal
Con pequeñas manías que hacen desesperar
Que nos e bien
Donde esta el bien y el mal
Donde esta mi lugar

Nunca volverá” es la canción con la cual llegaron a la fama, aunque si en lugar de esta canción hubieran elegido como single “Somos aire”, no habría habido diferencia. Esto mismo ocurre con “Cosas que dirán”, calco mal disimulado de “Esta soy yo”, y “Puede”, canción que podría ser la cuarta parte de “Okupa de tu corazón”. No hay porque extrañarse, es lo que hay en cualquier disco, cuatro o cinco temas fumables y dos o hasta tres copias de las anteriores.

Los últimos temas son “A paso de tortuga”, una canción progre que se pregunta porqué la gente va estresada en su vida normal (curioso, cantado en una banda que te hace más de cien conciertos en el país para presentar el álbum) y “Amor de sal”, balada en la que se recuerda nostálgicamente un polvo echado en una playa.

Aunque se trate de un disco previsible, sin detalles que llamen la atención, es fácilmente masticable. Puede que la gran virtud es que tienen un estilo y un modo de hacer las cosas fácilmente reconocible. Veremos si su futuro disco tiene algo más interesante que decir que este primero.

 

16 enero 2007

Randy - You can´t keep a good band down




¿Quién no ha pasado por una etapa punki? Si vale, los jevis levantaran la mano airados y dirán “bah, tres acordes”. Pero aparte de ellos, supongo que casi todos. Yo al menos si la tuve. Y me avergüenzo. Pero hay momentos que me da por reivindicarla, que cojones.

Me encontraba yo el otro día rebuscando en el armario algún disco antigüillo para recordar tiempos mejores y por pura casualidad me topé con este You can´t keep a good band down de los suecos Randy.

Me puse a rememorar cuando y cómo había llegado a mis manos y recordé haberlo comprado con un lote de discos punks baratos (a unas 1000 pelas creo recordar, allá por el 99). La artífice de tan suculento precio, la mítica Locomotive Records, que no se si sigue existiendo pero que en su momento dio a conocer grupos bastante interesantes (escandinavos sobre todo).

Para comprarlo hube de superar el tremendo rechazo que me provocó su horrorosa portada (realmente poco afortunada, es que llama la atención por lo mala).

En su momento me pareció un disco correcto, hiper-pegadizo (no lo escuché demasiado, pero recordaba bastantes estribillos) y la verdad es que lo puse y me alegró el día. Y es que este disco tiene algo curioso: en mi opinión deja las mejores canciones para el final. Es cierto que las primeras son la más tipo single, pero los temas que más me gustan de este disco están al final.

También cabe reseñar la carga política del disco (en ese aspecto en plan sus compatriotas de The Internacional Noise Conspiracy) tono que no abandonarían en su siguiente disco, a mi entender más flojo y repetitivo. Supongo que una de las cosas que me gustan de este disco es que las canciones son muy variadas, tanto en la temática como en lo musical, no se hacen nada repetitivas.

Hay temas curiosos, como The Exorcist, (me encanta la letra, en serio), ¡repasa las tres entregas del exorcista! Además puedes entenderla (con un mínimo nivel de inglés) sin recurrir al libreto, cosa que se agradece.

Me And The Boys es uno de los mejores himnos cerveceros (con permiso de los Murphys) que he escuchado. (Supera a la archirrepetitiva Bro Hymn).

Por ejemplo también Randy I Don't Need You, donde una guitarrilla jazzie nos introduce en este tema en el que nos cuentan como un fan les acusa de haberse vendido por cobrar por su merchandise. Ellos explican que “no son Peter K, Emma, Gandhi ni Marx reencarnadados en una banda de punk rock y que, a su pesar y en cierto modo también forman parte de esa endemoniada maquina de hacer dinero que es la música”. La letra, como casi todas, sincera y comprometida. Y el estribillo mola, ¿no?...

En definitiva, un disco agradable de escuchar con una birra en la mano y con colegas. He dicho...

06 enero 2007

Foo fighters: The colour and the shape (1997)

(Nueva reseña hecha por Dylan Carson.)

Foo Fighters han sido una rara avis en el panorama musical contemporáneo. El batería de una mega-banda, como fueron Nirvana, se saca de la manga, en un sello independiente y en solitario (o casi, no lo tengo claro), ese disco lleno de temazos llamado Foo Fighters allá por el 95. Y el disco resulta ser un éxito de crítica y público.

Hasta ahí, bueno, se admite, tampoco es excepcional (aunque si nos ponemos a revisar carreras posteriores de miembros de megabandas veréis a que me refiero). Pero de ahí a convertirse en uno de los grupos más prometedores de los 90 con este The colour and the shape va un trecho. Sólo unos pocos elegidos podrían hacer algo así, y se ve que en Nirvana no había sólo un genio, porque ahí estaba Dave Grohl, esperando su oportunidad.

Y es que The colour and the shape, es una serie de temazos tremendos gracias a los cuales ahora podemos decir ahora de otras bandas “Eh, suenan mucho a Foo Fighters!”. No es fácil a las alturas que estamos crear un sonido propio, sobre todo con la gran calidad con la que supieron hacerlo los fighters. Lamentablemente creo que el grupo alcanzó el cénit de su carrera con este disco, porque ninguno de sus discos posteriores me han dejado un sabor de boca ni parecido, llegando al punto de que hoy por hoy me parecen un grupo bastante monótono, que se salva sólo por un directo potente, lleno de fuerza y de temazos, pero sin demasiadas ideas nuevas (véase la especie de unplugged ese que se han sacado, que aburre a las piedras). Pero vamos al disco que nos ocupa.


¿A qué suena este disco? Pues lo cierto es que es un bastante variado, supongo que principalmente a rock alternativo noventero, pero con con guitarrazos setenteros, trallazos punkies/hardcore y ramalazos emo. La producción de Gil Norton es esmerada, aunque sin pasarse como en discos posteriores (¿se nota que me decepcionaron?).

A destacar Monkey Wrench, uno de los singles más memorables de la segunda mitad de los 90, el Smells like teen spirit de Foo Fighters: caña, Dave Grohl desgañitándose, guitarras afiladas, estribillo pegadizo… ¿alguien da más?

Hey Johnny Park!, uno de mis temas favoritos de la banda: y ese riff brutal… temazo con mayúsculas.

My Hero, uno de los temas más celebrados de la banda. Se dijo por ahí que podía ser un homenaje a Kurt Cobain, aunque parece ser que no es así… Pero el tempo, la guitarra que no da tregua, el puntito grunge, el video… lo convierten en auténtico clásico inolvidable.

Everlong, ¿alguien no recuerda el mítico videoclip de esta canción? Impresionante tema, épico, extraño desde el comienzo. Muy bueno.

Walking after you, es el baladón del disco. Generalmente este tipo de canciones me dan arcadas, pero es que en este jodido disco todo suena bien. Y una vez más, gran tema. Bravo por los Foo´s!

En resumen, The Colour And The Shape es un disco, variado, potente, y para mí, como para muchos, el mejor de su irregular carrera. En definitiva, viendo que Foo Fighters fueron capaces de todo esto, es una pena que después empezaran a sonar hipercomerciales unas veces, y como QOTSA descaradamente otras (que no esta mal, pero cuando tienes estilo propio, da penilla). Trato de no menospreciar sus discos posteriores, en los que encuentro buenos momentos, pero me resulta difícil porque me parece que no le llegan a la suela a esta impresionante colección de temas rock.

Imprescindible.

14 diciembre 2006

Belinda: Utopía (2006)


¿Ves esos pájaros? ¿Les oyes cantar? ¿Y ese amanecer en la playa? Sí, con esa actriz porno que tan buena está y con la que no dejas de hacer cosas... Mientras saboreaz una deliciosa tostada de tomate triturado natural (no enlatado) y queso y jamón fundido fundidos... Justo después de haberte acabado de leer el Pirómides de Terry Pratchett, sonando de fondo el Segundo concierto para piano de Rachmaninoff...

Definitivamente, el último disco de Belinda ha conseguido un gran éxito en el género de evasión... de evitar escuchar este disco, quiero decir. Nunca pensé que pudiese desarrollar mi imaginación a tales niveles. Un poco más y llego al Nirvana con tal de que mi cerebro dejase de prestar atención a esa aberrante cadena de estímulos. Es capaz de dejarte apenas tres frecuencias auditivas y provocar tal degeneración neuronal en la corteza prefrontal que quedaría como la que tienen los psicópatas.

Belinda ya había intentado atrofiarnos el cerebro y dejárnoslo tal y como lo tenían los neanderthales con un primer álbum simplemente aberrante. Todavía me hecho las manos a la cabeza -de dolor- cuando escucho su Lo siento, por no hablar de la colaboración de Andy y Lucas...

(Venga, Alexander... no se trata de un ataque de pánico... respira hondo y todo irá bien...).

Ahora, vuelve a merecerse la condena y prohibición por la Organización Mundial de la Salud con su nueva colección de... canciones que componen este Utopía... Belinda ha ganado en dos cosas desde su anterior crimen musical: en tetas y en voz, y al menos una de ellas hay que reconocérselo como mérito. Me refiero a la voz... ahora es capaz de hacer gorgoritos con los agudos. El problema es que si te hacen cantar gilipolleces con una música hortera, pues como que da igual que tu voz haya mejorado. Es como si Pavarotti se dedicara única y exclusivamente a cantar rancheras.

Cuando uno empieza a escuchar el disco puede llegar a pensar que sus productores quieren de ella una especie de Hillary Duff, Britney Spears o cualquier otra petarda de esas con buen cuerpo para adolescentes. Se trata de "Utopía", el tema que abre el disco y que no deja de ser la balada con inicio pop pero hecha con un mínimo de sensatez y un estribillo mínimamente serio, y a Ni Freud ni tu Mamá... con un aire pop rock de diseño donde empiezan a desbordar los momentos Spanglish con las que tiende a aterrorizarnos:

Sacame del aire...
No puedo respirar...
Somos Diferentes...
Necesito un break...
ooohh baby no me lo puedes dar

Acto seguido, se rompe la evolución del disco (de más suave a más dura) con See a little light, una balada en la que nos hace dos demostraciones portentosas de cantar un inglés hortera con repetidos gorgoritos agudos horteras, como si quisiera demostrar algo -¿lo hortera que es?-.

A partir de ahí las canciones van de los altavoces de tu equipo al interior de tu craneo como si fueses con 7 Bombais bebidos del tirón desde el bar a tu casa con estribillos, paridas, melodías carentes de cualquier interés... que si me salves (Bella Traición), que si no te necesito (Contigo o sin tí), que si hay otra (Alguien más), que si me gustaría estar contigo (¿Quién es feliz?)... En ese momento puedes sentirte una persona desdichada por tu perder el tiempo con semejante mediocridad de álbum. En realidad, puedes sentirte afortunado.

En cinco canciones hay tres infumables cortes que no tienen perdón de Dios... Las otras dos son baladas donde la nostalgia y el desamor no aportan nada nuevo a lo escuchado anteriormente (una de ellas es la versión en español de See a little night).

Noche Cool se describe con su letra...

Me ves llegar en mi Lamborghini
y te derrites cuando te miro así
entre la gente que viene y que va
te encanta mi olor
y quieres volar
aunque te creas, así me gustas más
mi corazón hoy se quiere arriesgar
porque yo soy el sol que le falta a tu balcón

Lo heavy va a empezar
no hay tiempo de esperar
es una noche cool, para ti, para mí
ya no lo pienses más
déjate llevar.

Como también se describen Good good, esta como si fuese una lamentable versión del I'm a Slave for you del Britney Spears...

Sabes muy bien que tu
Mirada me puede enloquecer
Y sabes también que nuestro amor es como un juego de ajedrez
Puedes ganar o puedes perder
Y te quiero tener todo el tiempo en mi destino en el vino y el café
No te pienso perder eres mi good good babe
Sabes que yo soy la sangre que recorre cada espacio de tu ser
Hago que tu corazón haga bom bom oh
Eres mi good. good; mi good. good
Eres mi good. good; mi good. good
Good good good good good good
Good good good good good good

Y Never enough...

where is my dog
my louis vuiton
my christian dior
where is my car
my guzzi dress
my private jet
where is my house
oh not just a house
my lovely mansion in saint-tropez

... Canciones que te ponen hasta las narices y con unas ganas de que se acabe indescriptibles... Si es que tienes una necesidad imperiosa de aguantarla (véase porque tu novia es un analfabeta musical o hayas hecho una apuesta donde los beneficios -que te cancelen la hipoteca- sean superiores a los perjuícios).

Lo único que puedo pedirles es que no intenten hacer esto en su casa...

Escucharlo.

13 diciembre 2006

Tom Waits: Mule Variations (1999)

Nota: Abrimos este pequeño rincón para que nuestro nuevo colaborador, Dylan Carson, publique su primero de sus (esperemos) muchos posts.

Para los que no conozcáis nada de la obra de este californiano, sólo deciros que debéis liberaros de prejuicios antes de escucharlo. Su voz es simplemente… ¿cómo describirla?… imaginad a alguien que lleve haciendo gárgaras con cristales y clavos durante treinta años y os haréis una idea…

No deja de sorprender que fuera Epitaph (el sello que inundó de “tu pa tutu pa-tu pa tutu pa” la mitad de la década de los 90) el que editara en 1999 este CD (en lugar de Island el sello habitual hasta entonces del artista de Pomona). Mule Variations nos devuelve al Tom Waits mas folk y experimental, retorcido a ratos, pero menos furibundo que en anteriores trabajos.

Se nota que el disco ha sido grabado en un rancho: casi puedes ver el polen flotando a través de los rayos de sol y escuchar el viento a través de las plantas de algodón. El disco bebe claramente del blues, del folk y de la música tradicional sureña americana. La mayor parte de las canciones están co-escritas con su esposa y musa Kathleen Brennan. Merece la pena, si me lo permitís, analizar, una por una, las canciones de este gran álbum:

El primer corte es la inclasificable Big in Japan. Cuando la escuché por primera vez (en un recopilatorio de Epitaph) pensé “¿Dios Mío? ¿Qué es esto?”. Ese riff, esa cadencia… Esto es chulería y lo demás son memeces amigos…

I got the style but not the grace
I got the clothes but not the face
I got the bread but not the butter
I got the winda but not the shutter
But I'm big in Japan I'm big in Japan But heh I'm big in Japan

Lowside of the road nos evoca las polvorientas y solitarias carreteras del sur de Estados Unidos.

The moon is red and your
Dancin real slow
29 miles left to go
The chain momkeys
Help you with your load
You're rollin over to the
Lowside of the road

La emotiva Hold on, que da ganas de hacer cosas buenas por los demás, podía ser perfectamente banda sonora de un anuncio de Cruz Roja. Y esto no lo digo en sentido peyorativo, ni mucho menos, porque viendo las canciones que utilizan para muchos anuncios, utilizar ésta sería un avance comparable al Renacimiento en Europa.

Get behind the mule, perfecta para tararear mientras caminas con un petate al hombro al borde de una carretera. Si tenéis la oportunidad, probadlo…

La escalofriante What´s he building? es la ineludible “rayada” del álbum. Porque en todo disco de Tom Waits que se precie hay un corte bizarro (es una especie de marca de la casa, igual que Tool meten la típica “marcianada” en todos sus discos). Os aseguro que andar por la calle borracho a las 5 de la mañana escuchando este tema es algo digno de experimentar, (como ver Blade Runner fumado).

He has no children of his
Own you see... He has no dog
And he has no friends and
His lawn is dying... and
What about all those packages
He sends. What's he building in there?

La resacosa Cold Water. No podréis quitaros de la cabeza el poderoso estribillo Well I woke up this morning. With the cold water. With the cold water. With the cold wateeeer.

Os parecerá estar despertando en un motel de carretera de esos de camas que vibran y Biblia en la mesilla.

La nostálgica House where nobody lives nos hace recordar esa casa abandonada en las que (casi) todos hemos entrado de niños preguntándonos como serían las personas que vivieron allí y por qué se marcharon.

There's a house on my block
That's abandoned and cold
Folks moved out of it a
Long time ago
And they took all their things
And they never came back
Looks like it's haunted
With the windows all cracked
And everyone call it
The house, the house where
Nobody lives

Pony es un nostálgico ejercicio de lirismo, con ese estribillo que dice “espero que mi pony encuentre el camino a casa”. Impresionante la sensibilidad de este hombre, algo fuera de lo común.

La desconcertante Black Market Baby, cuyo estribillo es sencillamente inquietante:

She's my Black Market Baby
She's my Black Market Baby
She's a diamond that
Wants to stay coal
Wants to stay coal

La desquiciada Eyeball Kid, (cuya percusión me recuerda a la época de Swordfishtrombones), retoma ese sonido casi circense, de freak-show, tan característico de otros de sus trabajos anteriores.

Picture in a frame es una hermosa canción de amor recuerda a los tiempos del Closing Time: un piano y la voz de Waits que se convierte en un susurro en un local vacío.

Chocolate Jesus, posiblemente la canción más sureña que haya hecho Waits, parece estar cantándola encaramado en una rama sobre el Mississipi. La letra una vez más, impagable:

Don't go to church on Sunday
Don't get on my knees to pray
Don't memorize the books of the Bible
I got my own special way
Bit I know Jesus loves me
Maybe just a little bit more
I fall on my knees every Sunday
At Zerelda Lee's candy store
Well it's got to be a chocolate Jesus
Make me feel good inside
Got to be a chocolate Jesus
Keep me satisfied

Georgia Lee es un panegírico sobre una mujer asesinada (no se si real o no). Como no podía ser de otra manera es la canción más amarga del disco y parece reflejar impotencia ante la muerte de una buena persona.

Why wasn't God watching?
Why wasn't God listening?
Why wasn't God there for
Georgia Lee?

Filipino Box Spring Hog es la canción mas bluesera del álbum. Una canción poderosa, cantada con mala leche, llena de matices en todos los instrumentos.

Take it with es lo más parecido a una balada del álbum. De nuevo un piano y la voz de Waits.

Come on up to the house a mi me suena como la canción más épica del disco. Un digno broche final.

En definitiva, para mí un disco redondo (uno más, y ya van unos cuantos desde 1973) de este genio que espero que nos siga brindando obras tan grandes como esta. Imprescindible.

06 diciembre 2006

The Killers: Hot fuss (2004)


Si quieres disfrutar de un buen disco y comprobar el empaque que tiene un grupo, lo que tienes que hacer es escucharlo del tirón, sin cortes, bonus tracks o versiones remezcladas o cambiadas. Este tipo de cosas tendrían que estar escondidas, en un archivo secreto o algo así. En caso contrario estaríamos hablando de un disco adulterado, como si hubiesen echado azucar al vino. Me explico:

Tratando de comparar si la época del James Bond de Sean Connery fue mejor que Casino Royale, la última película de la saga protagonizada por Daniel Craig, me ha pasado algo bastante curioso. Justo cuando me disponía a ver "007 contra el Doctor No" (película obtenida de un modo tan evidente que lo omitiremos), resultó que en realidad me había descargado una película llamada "La muerte sonríe al asesino", protagonizada por... ¡Klaus Kinski! También recuerdo un disco que, ya sin recordar qué buscaba, resultó tener un montón de canciones revolucionarias (la Internacional, el Himno de Riego, etc). Tengo pendiente la reseña.

Algo así me ha pasado con "Hot Fuss" de The Killers, aunque en este caso haya sido por cambiar la peor de las canciones por otra que resultaba mucho más estimulante. Básicamente, han cambiado Change Your Mind por Indie Rock & Roll... ¿Qué cómo lo sé? Pues porque gracias a Youtube he podido comparar ambas... y aunque me quede con la segunda, no tengo más narices que reconocer que no es lo mismo... Es como si se hubiesen cargado una de las canciones sobrantes del "Oral Fixation, vol. 2" de Shakira (que las tiene) y la hubiesen cambiado por el Hips don't lie (la cual, dicho sea de paso, también es infumable y evidencia la mediocridad del disco, si bien es más rentable comercialmente). No obstante, y siendo lo suficientemente mayorcito, espero haber captado la esencia original de "Hot Fuss".

El disco abre con Jenny Was A Friend Of Mine, una canción más que curiosa gracias a la insinuante línea de bajo que dirige la canción y que Brandon Flowers, cantante y teclista del grupo, intenta cargarse mediante el uso de unos recargados teclados. Afortunadamente, no lo consigue. Prosigue con Mr. Brightside y Smile like you mean it, dos de las mejores canciones del álbum por el halo de melancolía que encierran (la primera), bien en las letras, bien en la música (la segunda). Después llega Somebody told me, un intento de canción bailable con letra divertida...

Breaking my back just to know your name
Seventeen tracks and I've had it with this game
I'm breaking my back just to know your name
But heaven ain't close in a place like this
Anything goes but don't blink you might miss
Cause heaven ain't close in a place like this
I said heaven ain't close in a place like this
Bring it back down, bring it back down tonight
Never thought I'd let a rumour ruin my moonlight

Well somebody told me
You had a boyfriend
Who looks like a girlfriend
That I had in February of last year
It's not confidential
I've got potential

Dejemos el necesario (por razones comerciales) single alegre del disco para ir a lo mejor, All the things that I've done, una canción que se inicia cual si fuera la típica canción nostálgica sobre cosas que te pasan en la vida pero que cambia de ritmo y prosigue con un "I got soul, but I'm not a soldier. I got soul, but I'm not a soldier..." como genial coro haciendo de interludio para el final de la canción. Fantástico.

Si tuviese que definir la esencia del disco en una palabra (y teniendo en cuenta el cambio de canción), quizás agridulce sería la que más se aproximara a lo que desprenden las canciones en su conjunto. El resto de canciones siguen también la línea normal, esto es, la naturalidad -entiéndase como "buenas melodías, con las notas puestas en el sitio que les corresponde"- con intentos de hacerlo demasiado barroco por las zarpas de Brandon Flowers en los teclados. On top suena más que bien, así como Midnight show. Las canciones menos buenas serían la ya mencionada Change your mind (una canción que casi se carga esa mencionada esencia, casi tanto como Somebody told me) y la noséporqué decepcionante Everything will be alright, canción que recuerda algún tema de Annie Lennox de los 80 y que cierra el disco.

The Killers intentan hacer lo mismo que muchas bandas de indie pop rock... y les sale mejor en muchas canciones que a la mayoría. Siempre y cuando al señor Brandon Flowers no le dé por recargar las canciones con innecesarios y desbordantes sintetizadores, hay muchas probabilidades de que la canción te acabe gustando y repitas. Esto pasa en el primer single de su siguiente álbum... y así, es una gozada.